jueves, 5 de marzo de 2015

L'Escaleta.

Fogones de brillantez


Visita de 4 buenos amigos, 2 parejas, con 3 niños de entre 2 y 4 años. Incertidumbre por saber si podríamos disfrutar como se merece este restaurante sin molestar a los demás comensales, pero nada más llegar tuvimos la fortuna (para todos) de ser alojados en un amplio reservado del restaurante. 

Señalar que la decoración es muy ecléctica, con mucha mezcla de estilos, pero mas que ver una integración hay un simple acople de los mismos. De todos modos el local es amplio y muy confortable. Sillas, mesas, cubertería, mantelería y copas dignas del nivel de cocina que se ofrece. 

Al sentirnos cómodos y relajados con nuestros pequeños en el reservado, optamos por el menú mas largo: Saboer. Fue un total acierto. 

Así tras efectista turrón salado, los platos fueron: 

-Morcilla, un entrante un tanto dulce. Acertado. 
-Yema de huevo, densa, como no puede ser de otra manera, intensa. 
-Hiervas crema de mostaza. Fresco y balsámico. Muy bueno. 


-Ostra volcánica. Sin duda el plato que más nos gustó. La textura y la la idea en sí es muy acertada. Primer destello. 
-Pastisset relleno de pata de ternera. Segundo destello de brillantez. Una ejecución magnífica. 
-Salmonete embarrado. Intenso.



-Arroz de caza y setas. Muy bueno. Servido en una llanda. Tercer destello. 
-Civet de liebre con cecina y jugo de sangre. De nuevo textura e intensidad de sabor.
-Importante el pan artesano con la manteca de hiervas que nos acompañó. 



-El espíritu de un Brioche. A estas alturas ya estábamos entregados. Magnífico tranpantojo. 
-Supermousse de chocolate. Destello final: el tamaño es impresionante, y parece que ademas de imposible es inadecuado finalizar un menú con un postre de semejante tamaño, pero se trata de un juego. La supermousse es tan, tan ligera que permite un perfecto fin del menú. 



Cafes e infusiones acompañados de la Tableta de chocolate de L'escaleta. Fantástica.
Respecto a los vinos, señalar que Alberto es un gran conocedor del mundo del vino. Tiene una carta magnífica y que busca estar fuera de estereotipos y modas. 



Empezamos con un Gruner Veltliner de Knoll 2013, que no nos terminó de convencer (error mío en la elección), pero afortunadamente continuamos con un Escombro, que es un vino de una bodega (Laboratorio Rupestre) que nos apasiona. 


Nuestros pequeños tomaron un arroz de puchero, que además fue invitación de casa. Servicio impecable. 

La verdad es que más que destellos de brillantez, en la cocina de L'Escaleta hay fogones de brillantez, y los reconocimientos de Kiko Moya y su equipo son más que bien merecido.
Una grata experiencia por la cocina y por la compañía de nuestros amigos.


Texto y fotos de Silan nuestro experto en gastronomía.

lunes, 2 de marzo de 2015

14 Experiencia Verema

Lo primero, agradecer a Verema, a las bodegas presentes y a todos aquellos que colaboraron en la celebración de esta fiesta del vino que es la Experiencia Verema 2015.

Revisando en la memoria la Experiencia del 
año pasado, en esta edición las cosas mejoraron. La primera y principal, es que hubo el doble de espacio para disfrutar de los vinos, pues se habilito otro salón (justo enfrente) de iguales dimensiones. Doble espacio. Doble comodidad. El "daño colateral" que esto supuso, fue el cambio de copa obligatorio cada vez que salías de un salón para entrar en el de enfrente. El año pasado la copa fue la misma durante todo el evento.

Las bodegas que estuvieron, fueron las que quisieron estar. Faltaron algunas respecto a la edición anterior, pero más significativo fue que muchas bodegas no llevaron a sus primeros espadas como ocurrió en la Experiencia del 2014. El listón paso en un año de altísimo a muy alto. Por mi parte ninguna queja con el nivel y la calidad de los vinos.  

Y por fin los vinos. Como hicimos el año pasado, probamos algunos de los blancos antes de la parada obligatoria de la comida, para `posteriormente disfrutar de los tintos y algún dulce como fin de jornada. 

Los blancos.


Hubieron muchos, pero los que nos gustaron para una posterior cata y publicación para el blog fueron los siguientes.


El primero fue un monovarietal de verdejo de bodegas Castelo de Medina, con una elevada intensidad y variedad aromática y a un precio (menos de 6 euros) mas que asequible. Seguidamente probamos varios verdejos de bodegas Rolland Lurton, con una calidad parecida a los probados anteriormente, aunque con un precio (sobre 15 euros) más elevado. 



Siguiente parada, los albariños de Mar de Frades, donde su Finca Valiñas, nos mostró toda su gran complejidad y altísimo calidad. A raíz de probar este vino surgió la pregunta. ¿ Por qué nos asusta cuando nos piden 20 euros por un blanco y por un tinto nos parece más normal? Interesante debate, que siguió en el siguiente stand donde un vino de sierra Cantabria, Organza, de extraordinaria calidad y sobre unos 18 euros, reavivo el debate.



Aptía 2011, un macabeo del Penedés envejecido sobre sus lías dursnte 6 meses en roble y con un precio de 10 euros también llamó nuestra atención. 

Acontia un verdejo sobre lías de la bodega del mismo nombre, fue el siguiente merecedor de una parada. Mejor en boca que en nariz aunque sin desmerecer a esta última, embotellado en magnum "para una mejor evolución" en palabras de los representantes de la bodega.


Parada obligatoria fue la bodega de Átlantic Terroirs: Gomarriz. Me encantan sus vinos aunque no voy hablar de todos. Únicamente destacaré este año el vino Salvaxe collita 2012. Complejo, estructurado, largo. 

La clásica y abarrotada, como siempre, parada en el stand de La Vila Vinateca, donde a base de esperar probamos un chardonnay neozelandés, "Bannockburn" de precio elevado al igual que su calidad.



Como fin de fiesta de vinos blancos, aunque fue por pura casualidad, fue en el stand de Belondrade y Lurton. Como siempre una gozada y un disfrute de los sentidos. Su "Quinta  apolonia", cada vez mejor y por su puesto su estandarte Belondrade y Lurton, este año con un 2012 lleno de excelentes sensaciones sápidas, y un 2013 que "aún por hacer" según palabras de la amable representante de la bodega que gustosamente nos contó las entresijos de la elaboración de sus grandes vinos.

Hubieron más, muchos más, pero estos fueron los que nos gustaron. Un "break" para reponer fuerzas y continuaríamos con los tintos.

Vinos Tintos.

Reconozco que en los vinos tintos, la criba fue mucho mayor que en los blancos. Habíamos pasado por los todos los stands para probar los vinos blancos y durante la comida hicimos una selección de lo que nos había llamado la atención y nos apetecía probar.

No hubieron grandes sorpresas o al menos nosotros no nos las encontramos.

Estuvimos con Ramon Bilbao, y a la vez probamos un clásico como Cruz de alba. Nos acercamos a comprobar el estado la familia Eguren y certificamos que sus vinos no pierden un ápice de calidad añada tras añada.



Otra parada interesante fue para probar Bosque de Matasnos, un ribera del Duero al que acompaña algo de merlot al tempranillo . Mucha calidad, que espero tener catado este año.

Parada obligatoria, aunque un par de sus vinos ya están en el blog y el tercero no tardará mucho en aparecer, fue Pago de Vallegarcía. Excelentes vinos tintos. Personalmente de mis favoritos. Complejidad, estructura. Un regalo.


Subimos al salón Zeus y hicimos un alto en el stand del grupo Peralada. Un gran Pupurri de vinos nacionales e internacionales de altísima calidad muchos de ellos. Destacar por encima de todos, un par de referencias internacionales bien conocidas por todos. Chateau d'Ampuis, un Côte-Rôtie de una calidad infinita y un precio inalcanzable (sobre 100€) para nuestros bolsillos. El segundo fue un Penfolds  Bin 389, un coupage de Shiraz y Cabernet. Una gozada probar estas cosas, este "algo más" económico (50-60 euros).  Aunque hubieron muchos más como un Santa Cecilia 2009, un Ex Ex10, un Cruor 2010 o un Payoya Negra 2011. Mucha calidad ,insisto, en este stand.




Cruzamos al salón de enfrente, con el consiguiente cambio de copa, y nos detuvimos a probar los vinos de Dominio del bendito. Su Titan del bendito me pareció un  gran vino que quizás cuando el presupuesto alcance lo publicaré en el blog.



Y hasta aquí llegó mi tiempo, no hubo tiempo para más. Mis obligaciones me impidieron seguir, aun que algunos se quedaron un rato más.

En resumen muchos vinos, algunos muy buenos, otros fuera de serie, otros muchos de excelente relación calidad-precio y otros que merecen la pena por su rareza, ya sea en su elaboración o por las variedades que lo componen. Otro año más, ha valido la pena pasar un buen día probando vinos y recopilando información para posteriormente analizarla en forma de cata con más tranquilidad.

Enhorabuena y hasta pronto.

viernes, 27 de febrero de 2015

Presentación vinos D.O. Lanzarote.

El pasado lunes 23 de Febrero, en el local de la D.O. Valencia tuvo lugar la presentación de 4 bodegas de la citada D.O. Lanzarote.


Las bodegas presentes fueron, La Geria, Vulcano,  Rubicón y Los Bermejos.

B. La Geria. Nos gusto mucho su blanco
de Malvasía Volcánica.
Estuvimos allí, catamos sus vinos y apuntamos algunas referencias para una cata más profunda y una posterior publicación de algunos vinos que nos llamaron la  atención. 

La variedad malvasía (volcánica) en blancos, y la listán negra en tintos fueron las grandes protagonistas de los vinos presentados. Llamaron la atención los dulces, nos gustaron los 4 que probamos ( uno por bodega), cada uno elaborado de una manera diferente.

B. Vulcano, interesante su tinto y su
dulce

Vinos blancos, voy a destacar 2, aunque me parecieron buenos todos los blancos secos, a excepción de uno de Los bermejos elaborado con la variedad Don Diego.

 - Manto 2013 de bodega La Geria.
 - Amalia 2013 de la bodega Rubicón, elaborado con vides de más 300 años.

B. Rubicón, su blanco con cepas
de más de 300 años, interesantísimo.
Vinos tintos, Baja mi humilde opinión, pienso que son vinos muy marcados por el clima. Son vinos sin mucho cuerpo, de fácil beber, sin grandes alardes pero muy correctos. 

 - Vulcano Tinto barrica de la bodega Vulcano. Con un sabor final de recuerdos de chocolate muy agradable. Elaborado con Listan Negro y Negramoll a partes iguales.




B. Los Bermejos, su dulce hay que
 conseguirlo.
Vinos dulces. Agradable sorpresa. Cuatro deferentes elaboraciones para presentar estos vinos.

 - Rubicón Moscatel, con adición de alcohol.
 - La Geria Malvasiá Volcánica B.Dulce.
 - Vulcano Dolce, donde la moscatel de alejandría es soleada sobre arena volcanica.
 - Malvasía naturalmente dulce, con una crianza similar a la solera que aporta complejidad.

Buenos vinos, con mucha tradición, desconocidos por la inmensa mayoría pero que creo que se les puede dar una oportunidad. Desde este blog los seguiremos de cerca.



lunes, 23 de febrero de 2015

Pizzorno Tannat reseva 2011, Canelon chico , Uruguay.

La están domando, fue lo primero que pensé. Os cuento. La principal característica de la variedad, la tannat, es la gran astringencia que posee, y que te deja la lengua pegada al paladar. Pero claro no vende. Ya me lo dijo el propietario de la bodega de Pisano, que poco a poco van domando a la tannat, "para dirigirla un mercado más amplio". Una lástima porque lastran su autenticidad y le restan protagonismo a la variedad uruguaya por excelencia.


          
          Bodega: Pizzorno
          País: Uruguay
          Región: Departamento de Canelones
          Año: 2011
          Tipo: Tinto
          Variedades: Tannat 100%
          Alcohol: 13%
          Tipo de cierre: Corcho natural
          Página web bodega: www.pizzornowines.com



La cata: A la vista es de color rubí de capa alta limpio y brillante. En nariz es complejo, presenta frutas del bosque, balsámicos, regaliz, monte bajo, cacao, chocolate, tabaco, todo en perfecta armonía. Una nariz compleja y elegante. En boca es un vino con cierta estructura, de paso rápido, con un buen volumen en boca. sabroso con buenos recuerdos de furtar madura, de taninos bien maduros. De persistencia media y una retro nasal no tan elegante y variada como en su primer paso. 
Como comente en al principio de la entrada, me falta "la tannat" y su característica sequedad, pese a todo es un buen vino sobre todo en nariz. 

Lo marido con: Carrillada de cerdo en salsa
Precio:  aprox 25€
Fecha de cata: 20/02/2015

Nota: Este vino participio en la sección de "Armonías en Conserva", de próxima publicación.

jueves, 19 de febrero de 2015

Laderas de sedella 2012, D.O.Sierras de Málaga

Reconozco que no me gustó durante la cata, pero poco a poco el vino va creciendo y cuando abres unos quesos y unos patés el vino se viene arriba. Cómo anécdota, este vino ha sido elaborado para el mercado americano, pero parece ser que algo se ha quedado por aquí. La relación calidad precio no es la mejor para alguien que empieza en esto de los vinos, quizás a alguien con más conocimientos lo puede disfrutar mucho más



          Bodega: Sedella Vinos S.L.
          País: España
          Región: Sierras de Malaga
          Año: 2012
          Tipo: Tinto
          Variedades: Romé tinta 80%,Garnacha tinta, Jaén tinto y Moscatel
          Alcohol: 13%
          Tipo de cierre: Corcho natural
          Página web bodega: http://www.sedellavinos.com/



La cata: A la vista de capa media y de color púrpura. En nariz lo encuentro frutal en aromas, con notas de tierra húmeda, apuntes sutiles de fruta de hueso. La crianza (en huevos de madera) aporta elegantes aromas de ahumados, especiados y de soto bosque. En boca es fresco (más que en nariz), redondo, sabroso, con estructura y una buena acidez. Un final largo y una retro nasal con recuerdos de soto bosque. 

La variedad Romé tinta aparece como novedad en el blog. Es una variedad autóctona de la zona de Málaga, con la que se elaboran vinos de sabor muy peculiar. 

Lo marido con: Quesos, patés
Precio:  aprox 18€
Fecha de cata: 12/02/2015

Vino perteneciente al club Vignerons, de Bodeboca.com

.

lunes, 16 de febrero de 2015

Cloudy Bay Sauvignon Blanc 2014, Marlbourgh, Nueva Zelanda

Y nos volvemos a ir de viaje. Posiblemente sea de los vinos neozelandeses más conocidos en nuestro país. Llevaba tiempo viéndolo en algunas vinotecas que suelo frecuentar. El problema, el de siempre, el precio. Al final, con la llegada de la nueva añada me decidí. Y sí tiene un precio elevado, pero, personalmente me ha merecido la pena pagarlo. Calidad aromática, y muy diferente de la sauvignon blanc "ibérica". 


     
          Bodega: Cloudy Bay
          País: Nueva Zelanda
          Región: Marlborough
          Año: 2014
          Tipo: Blanco
          Variedades: Sauvignon Blanc 100%
          Alcohol: 15%
          Tipo de cierre: Rosca
          Página web bodega: http://www.cloudybay.co.nz/



La cata: A la vista es amarillo pálido con reflejos verdosos muestra de su juventud, limpio y muy brillante. En nariz es de buena intensidad y con una paleta aromática muy limpia e interesante. Destacan los aromas vegetales, fruta tropical, fruta de hueso sobre un fondo cítrico que le le aporta la frescura a unos aromas muy bien ensamblados que le aporta calidad a la vez que elegancia. En boca, es ligero aunque con cierta estructura y algo de untuosidad. Sabroso, con un final cítrico que recuerda a la lima y al pomelo. La retro nasal es más vegetal (césped recen cortado, geranios) aunque siguen apareciendo los cítricos. Dejo para el final la acidez. Una autentica barbaridad. Bien integrada y muy agradable. Eléctrica. Intentaré hacerme con otra botella y catar esta añada con algo de evolución, debe ser bárbara.

Lo marido con: Atún rojo a la plancha
Precio:  aprox 23€
Fecha de cata: 31/01/2015

martes, 10 de febrero de 2015

13 cántaros Nicolás 2012, D.O. Cigales

El nombrecito del vino, realmente se las trae. Eso sí, el vino está en el mercado mucho antes que el famoso niño televisivo del mismo nombre. Volviendo al vino, gran trabajo el de la bodega vallisoletana César Príncipe, con este vino de variedad tempranillo y encima nos lo ofrecen a un precio excelente. 


       
          Bodega: César Príncipe
          País: España
          Región: Cigales
          Año: 2012
          Tipo: Tinto
          Variedades: Tempranillo 100%
          Alcohol: 14%
          Tipo de cierre: Corcho natural
          Página web bodega: http://www.cesarprincipe.es/



La cata: A la vista presenta en copa color rubí,limpio y brillante de capa media alta. En nariz están presentes los 8 meses en barrica que aportan al vino aromas con recuerdos balsámicos bien ensamblados con los de fruta en compota. Buena intensidad aromática y una presencia de fruta roja más que interesante. En boca, es un vino de paso ágil, con cierta estructura, con una intensidad sápida media, de recuerdos de frutas roja y sotobosque. Taninos integrados, algo picante, un final de longitud media y el clásico amargo.  Algún apunte alcohólico. 

Lo marido con: Guisos
Precio:  aprox 6€
Fecha de cata: 01/02/2015

Quique Dacosta

El mañana de la cocina a los pies del Montgó: Tomorrowland.


Visitar un nuevo restaurante siempre es una experiencia emocionante. Desde el primer momento, cuando uno se decide e inicia  el proceso de reserva  con la esperanza de conseguir una mesa en la fecha deseada, empieza un proceso de gestión de las expectativas que se van acumulando hasta el ansiado día. 

Todo ello hace que el día de la visita vaya a ser muy especial. Uno espera estar con todos los sentidos a punto, estar en plenitud de ánimo y facultades para poder disfruta al máximo. Para nosotros, la alta cocina tiene una liturgia, y consideramos que todos estos prolegómenos son importantes.


Cuando decidimos reservar sabíamos que, por logística familiar, acudiríamos con nuestro hijo de tres años y medio. Sabíamos que a su manera podría disfrutar también de la experiencia, pero desconocíamos si existía esta posibilidad y sobre todo, un cierto temor a que pudiéramos molestar a otros comensales. Un niño de esa edad,  como puede ser normal, podría  agobiarse durante una comida tan larga. Nosotros, al igual que muchos de los que estáis leyendo, consideramos que la educación en la mesa y saber comportarse en público, es una pieza importante en la formación de las personas. Con ello no queremos decir que haya que llevar siempre a los niños a los restaurantes de tres Estrellas Michelín, pero es gratificante saber que si toca hacerlo, puedes hacerlo y disfrutar sin molestar.


Al iniciar la reserva on-line tuvimos la agradable sorpresa de que el sistema preguntaba si acudiría algún niño,  así como el tipo de comida que tomaría. Pues bien:  Ya teníamos mesa para los tres en la fecha deseada, una vez abonado el importe en concepto de reserva. Respecto a este punto, queremos manifestar nuestra máxima conformidad.  Si se paga por no acudir a un hotel ¿por qué no pagar si se falta a una reserva? Creemos que es más que apropiado.


Y por fin llegó el día. Magnífico día soleado del mes de agosto, con un sol radiante y calor muy soportable. Llegamos al restaurante: una casa blanca cerca de la playa de Denia, una suave música chill-out  se oía a nuestra entrada. El ambiente no podía ser mas cool: elegantes camareros de riguroso traje negro, acero, aluminio, paredes y sofás blancos al aire libre entre una cuidada vegetación. Un ambiente elegante, fresco y exclusivo. Nos indicaron que los snacks los tomaríamos en la terraza y nos pareció fabuloso, dado que el día invitaba a ello. Pedimos una copa de vermuth  y otra de cava Recaredo Subtil Gran Reserva 2007 Brut Nature, agua para nuestro hijo. Ya nos empezábamos a relajar, nos sentíamos cómodos ante la amabilidad del servicio y las iniciales muestras de deferencia hacia nuestro pequeño. Nos trajeron las cartas, mejor dicho el libreto-carta. Magnífico, elegante, funcional, con un block de notas y un lápiz para no perder detalle. En un sobre blanco venían los dos menús, y elegimos el Tomorrowland, ya animados por críticas previas como las de Cervino, Isaac Agüero y la de unos grandes amigos que lo habían disfrutado hace unos meses. Acierto total.


Llegaron las rosas y las pinzas quirúrgicas para los snacks, las piedras de parmesano, los tomates encurtidos, el coctel  de manzana de oro, el raim de pastor, las hojas secas, spaghetti putanesca…..todo fabuloso. A destacar los distintos juegos de texturas, el mimetismo de las piedras de parmesano y su delicado sabor, en contrapunto con la leve astringencia del raïm de pastor y las notas vegetales de la hoja de hiervas en escabeche. 


Educadamente Quique Dacosta se fue acercando a saludar a todos los comensales y darles personalmente la bienvenida como buen anfitrión y artífice de espectáculo acababa de comenzar. Estábamos empezando muy bien.


Nos invitaron a pasar al salón.  Pasamos por una entrada - pasillo de tonos oscuros, con la cocina a la izquierda y las cristaleras de las neveras de vinos a la derecha, para llegar a un recogido y muy luminoso salón blanco. Simplemente  precioso.  De este modo se disponían unas 8 o 9 mesas blancas sin mantel, con un lacado mate, etéreas y elegantes. No hay parabanes ni muros entre los comensales, permitiendo un perfecto contacto visual entre todos. Distintas obras de la colección “The Guest “ de Lladró  daban un ambiente que  hacía pensar en “Alicia en el País de las Maravillas” así como en ciertas escenas Dalinianas. Destacar la acústica estudiada de la sala y la comodidad de las sillas. Servilletas de hilo blanco y distintos muebles auxiliares móviles para el servicio del vino, también lacados en blanco. La  uniformidad del servicio en negro,  hacía pensar por momentos en un juego de piezas de ajedrez entre las blancas mesas. Sin duda nada de este ambiente es casual, pero el resultado  es muy fresco y ayuda a transmitir la filosofía de los platos: innovadores pero dentro de unos cánones de elegancia muy marcados, sin estridencias.


Respecto al menú, compuesto de 7 actos, es difícil destacar los platos que más nos impactaron, dado que el elemento sorpresa y el nivel de intensidad visual, texturas, sabor, en todo momento se mantuvo muy elevado. Aún así, nos gustaría resaltar el tercer acto (Tapas), dado que  tiene un nivel difícil de superar e incluso podría dar pie a un solo menú degustación en sí mismo. Los 8 platos que componen son realmente fabulosos. Entre los otros actos, los platos que mas nos impactaron fueron el Esturión, los Tendones con horchata y Trufa, y el Mojito de pepino y algas.
En mi caso, decidí acompañar la comida  con el maridaje de vinos, y en el de Silvia con algunas copas sueltas. Para los fetichistas de las copas, Quique Dacosta es un templo: se fueron sucediendo copas Senso, Riedel Sommelier y hasta una Zalto para el Brunello di Montalcino, todas de una belleza tan sólo superada por su contenido. Tomamos:

Chimera Vermentino di Sardegna
Umberto Soletta 2013
Fino Tradición de
Bodegas Tradición
Rodriguez La Cave "Quo Vadis"
Amontillado muy viejo

Itsasmendi Artizar



Malvasía Barbeito 2000
Issué de Bernando Esteve

Viña Tondonia Blanco
Reserva 1999
Champagne Ulysse Collin
Blanc de Noirs Extra
Brut Les Taillons

Pascal Cotat Les Monts
Damnés 2012 Sancerre
La bota Florpower 53
"Más Allá" Equipo Navazos

Piccini Villa al Cortile
Brunello de Montalcino 2009

Artadi Pagos Viejos 2008


Ratzenbeberger Bacharaher
Wolfshöhle Riesling
Auslese 2001er
Fondillón Gutierrez de la
Vega Recóndita Armonía


Todos los vinos parecieron impresionantes, un maridaje milimétrico a la altura de los platos. Nivel y equilibrio.




Nuestro hijo tomó un jamón ibérico servido en un recipiente con humo de nitrógeno líquido (imaginad su sorpresa) así como un arroz con verduras y carne, que obviamente probamos y estaba delicioso.

Café, los petits fours  ( 7 acto: Dulcería) y un GT de Bookmans con Fever Tree copa, de nuevo en la terraza….y se nos hicieron las 19:30 de la tarde.




Destacar la calidad y educada calidez del servicio. Nuestra sincera enhorabuena al Maitre Didier Fertilati y a todo su equipo,  así como a los sommeliers Juan Antonio Navarrete y Laura. Hicieron que la experiencia fuera simplemente maravillosa. Disfrutamos como pocas veces y como suele pasar en estas ocasiones, mientras salíamos ya pensábamos en cuando volver.


Texto y fotos de Silan, nuestro experto en gastronomía.