sábado, 4 de junio de 2016

Bodega Clüserath-weiler, Mosel, Alemania. Cata vertical.

Las tres añadas que aún darán muchas alegrías 

La cata prometía. Vertical de 6 añadas, 2005, 2008, 2010, 2012, 2013 y 2014 de la bodega alemana Clüserath-weiler, a la que le tenemos especial cariño muchos de nosotros pues hemos crecido, "vinícolamente" hablando con muchos de sus vinos, incluso hemos visitado su bodega junto al río Mosel, enfrente del famoso viñedo "Apotheke".




Como gran amante de la evolución de los vinos blancos, siempre que puedo, conservo alguna añada, por si algún día puedo disfrutarla con amigos de alguna cata vertical. Y el día ha llegado. 


  
Tuvieron tiempos mejores
Siempre había escuchado  y leído, que los vinos elaborados con la variedad riesling "envejecen" muy bien en botella, que el tiempo saca a relucir sus aromas terciarios, (la mineralidad, aromas de querosenos ) y cogen fuerza dentro de la paleta aromática de estos fantásticos vinos elaborados junto al río Mosel. Con algunos de estos mismos vinos ya había comprobado esa evolución en botella, el cambio de registro, de pasar a dominar aromáticamente  la fruta sobre "la mineralidad", a ser "el suelo" el que coja el protagonismo cada vez que coloques la nariz dentro de la copa.

Buen equipo 
Pero con los vinos ocurren cosas como las que nos pasó en la cata. Las tres añadas más antiguas habían pasado a mejor vida, el vino ya no merecía la pena, ni en nariz ni en boca.

Una lástima, pues después de haber guardado botellas durante años (desde el año 2005 la más antigua),para catas de este estilo y abrir una botella (en este caso 3) y que el vino haya dicho "auf widersehen" personalmente me entristece.

Buena mesa
Pero de los errores se aprende, y digo esto porque la botella del año 2010 (que tantas veces hemos disfrutado) ya no estaba en condiciones...pero la del año 2012 estaba perfecta. La conclusión...¿6 años es mucho y 4 años es el momento idóneo? Pues quizás si. La lástima es que la añada 2011 no la teníamos y nunca sabremos si 5 años es la edad optima de consumo para un vino de estas características.  Lo que seguro que haré será abrir todas las botellas anteriores a 2010.

Con las 3 botellas supervivientes, sinceramente disfrutamos. La añada 2014 es ahora mismo de intensidad media, con aromas cítricos (limón, lima), florales, presencia de piña. En boca es de acidez elevada como no podía ser de otra manera. El vino en su paso por boca es ligero, poco untuoso y deja la mayo ria de sus sensaciones en la parte delantera de la boca. Es algo corto y tiene un curioso post gusto salino. 

Grandes elecciones de Juan, queso azul inglés, y
queso trufado italiano
La añada 2013 sigue con una intensidad media en nariz. Los aromas cambian. Los cítricos son del estilo del pomelo, aparece la fruta de hueso, algo de fruta blanca (manzana, melón) y sutiles apuntes de mantequilla. En boca es más sabroso que el anterior, con mas untuosidad. el vino pasa a ocupar mas profundidad en la boca, aunque sigue siendo más ancho que largo. Acidez buena. Y como curiosidas, la entrada en boca esta vez es salina y tien un post gusto dulce.

El vino de 2012 es de intensidad media alta, su gama aromática es mas variada (fruta tropical madura, fruta de hueso, piel de cítricos, flores y por fin aparecen las notas de minerales, querosenos (me encantan). Destacar de esta añada su perfecto equilibrio aromático. En boca sin embargo esta falto de volumen al final de la boca. El vino se corta  a mitad de camino en boca. Sabor, lleno de fruta blanca y alguna sensacíon de mineralidad en el post gusto.

Mini sandwich de palometa ahumada
De las otras tres añadas, 2010,2008 y 2005 prefiero no hablar, tengo una mezcla de sensaciones de rabia y tristeza.

Seguramente si hubiéramos catado individualmente estos vinos (los 3 primeros) nos hubieran parecido mejores, pero es lo que tienen las catas verticales, las comparaciones. Personalmente las prefiero. 

Posteriormente pasamos a disfrutar de una copiosa cena como no podría ser de otra manera. Y como no podría ser de otra manera, una cena fria. todo llega, incluso la cocina. Pese a este "pequeño" inconveniente Rafa nos ofreció alguna que otra frivolidad, muy sencillas a la vez que muy sabrosas.


Bocadito de capellanencs
Se sacó de la manga un mini sandwich de palometa ahumada con alcaparras y queso tipo philadelphia. Por otro lado trajo "capellanencs" asados y posteriormente sumergidos en aceite de girasol, que colocados en un montadito de pan tostado sobre una cama de crema de ajoaceite y patata....de pensarlo y recordarlo se me hace la boca agua.

El resto mas sencillo, sin apenas elaboración, embutidos, traídos de la misma Zamora por Juanma y un a selección de quesos hecha por Juan, que le otorgaremos desde aquí el titulo de Experto en quesos por su gran selección. Especialmente bueno el queso azul elaborado con leche cruda de vaca de origen inglés.

Y poco más, una velada interesante que esperamos repetir en breve, con ás vinos, más comida (esperemos que algo caliente) y con más amigos que es lo más importante.


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